¿Puedo convencer a un jugador con una tirada?

Esta entrada es una opinión personal sobre cómo manejar esta situación en concreto. Está basada en la experiencia personal y no es la única ni la mejor necesariamente. Nos encantaría que nos dejaras un comentario si coincides, discrepas o simplemente quieres resaltar o ampliar algo de lo mencionado en la entrada. Podrías ayudar a mucha más gente que ha llegado aquí con el mismo problema que tú y todos te lo agradecerán.

Uno de los pilares de Dungeons & Dragons es la interacción social. La mayoría de las veces los jugadores se encontrarán con Personajes No Jugadores (PNJs), manejados por el Director de Juego. Durante las interacciones con estos personajes siempre se puede intentar engañar, persuadir e intimidar ya sea mediante la interpretación o expresando tus intenciones al Director de Juego, el cual te pedirá que realices una tirada para determinar el resultado.

Una buena tirada de persuasión puede hacer que un PNJ, que anteriormente no quería llevar a cabo una acción, escuche tus palabras y razonamiento para inmediatamente cambiar de opinión y verse realizando tal acción. Eso es muy sencillo porque el Director de Juego tiene control sobre la voluntad del PNJ y hace que cambie como resultado de la tirada pero ¿Qué pasa cuando intento engañar, persuadir o intimidar a otro jugador? ¿Qué pasa cuando la voluntad que debe cambiar escapa al control del Director de Juego?

Barbarian-Feature.pngEmpezaré aclarando que las tiradas de persuasión, engaño, intimidación no han sido pensadas para ser utilizadas contra un jugador. En mis primeras partidas desconocía este hecho y causó algunos problemas entre los jugadores, los cuales sin lugar a dudas se sentirán incómodos si otro jugador les dice lo que tienen que hacer por el simple hecho de que han sacado una buena tirada de persuadir. Esto es comprensible ya que al fin y al cabo, cada jugador querrá hacer con su personaje lo que le apetezca, no lo que otros dicten.

Con esto en mente yo soy muy estricto en ese tema: En mis partidas no están permitidas las tiradas de persuasión, engaño y similares contra otros jugadores. Cada vez que un jugador intenta algo similar interrumpo el juego y hago un inciso para reafirmar la norma. Según mi experiencia, interrumpir es algo a evitar porque rompe con la inmersión del juego. Sin embargo, según mi opinión, forzar a un jugador a que haga algo que no quiere rompe con el juego completamente. Recuerda, hemos venido a pasarlo bien.

Cuando un jugador intenta, por ejemplo, convencer a otro de que haga algo y quiere hacer una tirada para obligarlo, entonces detengo la partida y digo lo siguiente.

«En mis partidas cada jugador toma sus propias decisiones y no se le puede obligar a hacer algo mediante una tirada. Si quieres conseguir algo, vas a tener que interpretar a tu personaje para convencer realmente al otro jugador. Si aun así el otro jugador decide que su personaje no queda convencido (o engañado, o intimidado) tras la interacción, entonces no lo estará. De este mismo modo nadie podría obligarte a ti a hacer algo que no quieras con tu personaje.»

Aquí hago una pausa para que todos los jugadores en la mesa puedan asimilarlo y ver sus reacciones. En muchas ocasiones incita a otras preguntas en la misma línea de engañar, intimidar, convencer…

Incluso puede llegar a darse el caso de que algún jugador insista en que hacer una tirada para convencer al otro jugador es lo correcto porque «ellos tienen razón y le intentan convencer por el bien de todos». En esta situación es tan sencillo como recordar que hemos venido a pasarlo bien. Obligar a un jugador a hacer algo que no quiere rompe con esta norma, que personalmente creo que es una máxima en D&D. Recuerda que como Director de Juego tienes la última palabra para decidir cómo se aplican las normas. Si algún jugador no está de acuerdo con esta norma puede abandonar la mesa y buscar otro grupo.

Una vez explicado todo lo anterior y resueltas todas las dudas me gusta dar una aclaración final en la que explico que es normal que ocurran este tipo de situaciones y que hay una excepción a norma que pueden considerar. En ocasiones ambos jugadores llegan a esta situación por el mero hecho de que esa es la forma en la que sus personajes actuarían, por pura interpretación. Realmente no habría ningún problema tanto si logran convencerlo como si no. No arruinaría la diversión de nadie. Es en ese caso cuando propongo una excepción: Si ambos jugadores aceptan que se realice una tirada enfrentada entre ellos para determinar el resultado y ambos jugadores están de acuerdo en aceptar el resultado sin que eso arruine su diversión, entonces podemos hacer la tirada como si se tratara de un PNJ.

Resumiendo: Hemos venido a pasarlo bien y cada jugador tiene control absoluto sobre las decisiones de su personaje. Estas decisiones incluyen:

  • Decidir si creen o no a alguien.
  • Decidir si se sienten intimidados o no por alguien.
  • Decidir si creen o no a alguien.
  • Decidir si aceptan realizar una tirada enfrentada para determinar un resultado.

 

El problema ya debería estar resuelto a estas alturas pero también es posible que hayamos alcanzado un punto crítico de discrepancia entre jugadores. Este punto es peligroso porque puede significar que simplemente los jugadores no quieren seguir en el mismo grupo. Su manera de jugar y/o sus expectativas sobre lo que esperan de la partida son muy dispares y es difícil que todos consigan pasarlo bien ya que una experiencia positiva para unos resulta ser negativa para otros. En este caso lo mejor es exponer el problema públicamente y abrirlo a debate entre los jugadores para que decidan por ellos mismos lo que quieren hacer. De esta manera serán conscientes del problema y podrán ajustar sus expectativas y comportamiento o decidir abandonar el grupo.

1392336805856.pngFinalmente recuerda que la máxima, hemos venido a pasarlo bien se aplica a TODOS los que están en la mesa. También se aplica al Director de Juego. No nos olvidemos de que los jugadores pueden disfrutar jugando de una forma que tú, como  Director del Juego no disfrutas. Si tu grupo disfruta discutiendo entre ellos e intentando forzar a los demás con tiradas constantemente, mientras que tu preferirías que fuesen un grupo más colaborativo. O al contrario, tu grupo acepta todo y a ti te gustaría que se desafiaran más entre ellos. Entonces, es el momento de abrir el debate para ajustar expectativas con los jugadores y considerar la posibilidad de que tengas que cambiar de grupo.

Espero que todos vuestros problemas en la mesa se resuelvan fácilmente y no tengáis que llegar al punto de cambiar de grupo. ¿Os ha ocurrido algo similar? ¿Cómo se gestionan las tiradas para convencer a otros en vuestras mesas? ¿Qué opciones dais a vuestros jugadores? ¿Qué anécdotas sobre este tema han ocurrido en vuestras partidas? Deja comentarios y comenta todo lo relacionado con este tema. Recuerda que tu experiencia puede ayudar a más gente que se ha topado con este inconveniente y no sabe cuál es la mejor manera de abordarlo.

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